CINETOSIS / AEROCINETOSIS

Dr.Edward Adalid Pereyra

 

RESUMEN

RESUMEN: El término cinetosis fue introducido por Rosembach, para referirse a la sintomatología que aparece por la exposición a aceleraciones intensas o novedosas a las que una persona se somete.

La misma se caracteriza por la aparición de una sintomatología variada que incluye náuseas y vómitos, mareos, palidez, sudoración, malestar gástrico y en casos más graves alteraciones de la conciencia. Dichos síntomas pueden mantenerse a lo largo de los días aun habiendo acabado la exposición, si la misma fue mantenida en el tiempo.

Se realizo en este trabajo una revisión exhaustiva de este tema y se aborda la actitud preventiva y terapéutica a seguir, la cual está orientada a brindar información, identificar los síntomas y/o signos y llevar a cabo estrategias de entrenamiento y adaptación al movimiento que le permitirá al piloto que se ve afectado continuar con su actividad de forma adecuada.

Palabras claves: Cinetosis, vuelos, entrenamiento, adaptación.

 

Material y métodos.

En respuesta a la necesidad de contar con material bibliográfico acerca de un tema relativamente frecuente dentro de la población aeronáutica, como es la cinetosis, se decidió realizar esta revisión bibliográfica que cuenta con información obtenida de múltiples fuentes (libros, artículos originales, manuales, entre otros documentos publicados) siendo la más importante la que se obtuvo a través de la experiencia personal no solo del autor sino de los especialistas consultados (Norma Fernández, fonoaudiologa; José Luis Kloster, médico aeronáutico; Agustina Balducci, psicóloga).

 

Introducción.

La Cinetosis o enfermedad de movimiento (motion sickness en inglés), es una alteración común que ocurre en personas sanas como respuesta fisiológica a la exposición a los estímulos del movimiento que son inesperados sobre la base de la experiencia anterior. El movimiento puede ser real, y por lo tanto percibido por el sistema vestibular, o ilusorio, como en el caso de la ilusión visual. Forma parte de los “vértigos fisiológicos”, pues se produce en “una persona sana con un entorno vertiginoso”.1-2  

Esta entidad se caracteriza por un conjunto de síntomas de aparición progresiva que van desde náuseas, con sensación de frio/calor, hasta vomito con malestar general, cefalea, postración y desorientación.3

Dadas las condiciones especiales inherentes a los vuelos tales como las aceleraciones, las vibraciones, el ruido, la baja presión atmosférica, la temperatura y baja humedad o la fatiga por desincronosis al cruzar husos horarios, es fácil de comprender como ciertas situaciones o patologías son de especial consideración en al ambiente aeronáutico. En medicina aeronáutica se introduce una variable peculiar a la hora de la evaluación aeromédica, y es la valoración del Riesgo Aeromédico y la probabilidad de que un suceso incapacite de forma súbita o velada a un piloto y contribuya a un accidente aéreo.4

La enfermedad del movimiento o cinetosis es una condición que altera la habilidad del piloto en vuelo generando síntomas que lo distraen en su actividad, perdiendo finalmente el control de la nave.

Queda así expuesta la importancia de tener un conocimiento actualizado y   analizar cómo y por qué se presenta la aerocinetosis, permitiéndonos sugerir un programa de entrenamiento para prevenir la aparición de la misma y reacondicionar a los afectados con el fin de que puedan desempeñar sus actividades de vuelo óptimamente.

 

DESARROLLO.

ETIOLOGIA

El origen o teoría más aceptada de la enfermedad del movimiento, está dada por un conflicto en el procesamiento de la información aportada por estos 3 sistemas (visual, vestibular y propioceptivo), es un problema en el procesamiento de la información dentro de un sistema sensorial multimodal cuya función está determinada por el movimiento relativo individual y de su ambiente.18

La estimulación excesiva del aparato vestibular por el movimiento es la causa primaria de aparición de este fenómeno. Los estímulos visuales (p. ej., un horizonte en movimiento), la mala ventilación (humos, monóxido de carbono, vapor) y los factores emocionales (p. ej., miedo, ansiedad) actúan junto con el movimiento para precipitar un ataque.8 Durante el vuelo, la fuerza centrífuga de los virajes, confunde al sistema vestibular, y muchas veces al volar de noche, o en condiciones meteorológicas adversas, la capacidad visual se ve afectada. Además, el sistema propioceptivo del piloto resulta inútil para indicarle su posición corporal con respecto al espacio. Por lo tanto, no es extraño que los sentidos engañen al piloto y le desorienten.19

La susceptibilidad individual es muy variable, pero la cinetosis sólo aparece cuando el VIII par craneal y los tractos vestibulocerebelosos están intactos

En el síndrome de adaptación espacial (cinetosis durante un viaje por el espacio), la ingravidez (gravedad cero) es un factor etiológico. Este síndrome reduce el rendimiento de los astronautas durante los primeros días de vuelo espacial, pero se produce la adaptación a los pocos días.20

Cuadro clínico

La cinetosis es un síndrome clínico agudo que presenta síntomas de gran variabilidad interindividual, aunque los 4 síntomas capitales son: palidez, náuseas, sudor frío y vómitos

El grado de interacción sensorial determina la gravedad del síndrome.

Otros signos y síntomas que frecuentemente se manifiestan son: vómitos, cefalea, mareos (no existe una sensación propiamente dicha de vértigo), malestar general, aumento de la salivación/sialorrea, apatía, ataxia con aumento de la base de sustentación, somnolencia, reducción de tono y motilidad, aerofagia, hiperventilación. Otra de sus manifestaciones es el síndrome de adaptación espacial.6

El mareo, se acompaña de una intensa sintomatología a nivel del sistema nervioso autónomo con predominio parasimpático.

El sudor se puede detectar a los 5 seg del inicio del movimiento y es claramente visible antes de que aparezca la náusea. De forma temprana se produce un aumento de la salivación, con movimientos repetidos de deglución. Casi siempre hay hiperventilación, que provoca hipocapnia, induciendo cambios en la distribución del volumen sanguíneo, que predisponen al sujeto a la hipotensión ortostática

Las náuseas y los vómitos aparecen de minutos a horas de iniciada la estimulación y tras el cese de ésta, los síntomas muestran remisión espontánea desde las pocas horas hasta un día.2-18

Una faceta de la enfermedad de movimiento que a menudo no se reconoce es el síndrome de sopite (Graybiel y Knepton 1976, Lawson y Mead 1998, Matsangas y McCauley 2014). Se refiere a la somnolencia profunda y la fatiga persistente que puede seguir a las exposiciones breves a estimulación altamente provocativa o exposición prolongada a estimulación de baja intensidad. El bostezo se ha demostrado recientemente ser un marcador potencial del comportamiento para el inicio del síndrome de sopite (Matsangas y McCauley 2014). El síndrome de sopite puede persistir durante horas o incluso días cuando la exposición se prolonga aún más. Se caracteriza por el aburrimiento, la apatía, el fracaso de la iniciativa, el aumento de la irritabilidad, e incluso los cambios en la personalidad. Puede ser uno de los únicos síndromes que persisten cuando la náusea no se provoca o ha disminuido.21

Según la intensidad de los síntomas que se presentan la enfermedad del movimiento se puede clasificar en grados, así están:

  • Grado I Síntomas mínimos: sensación de náusea, dispepsia y mareo leve, no interfiere con la actividad que esté realizando.
  • Grado II: síntomas moderados, náuseas, mareo, sudoración, sialorrea. Puede seguir realizando la actividad, pero tiene que dejar de hacer movimientos bruscos, virajes, etc.
  • Grado III: síntomas severos, aumenta la intensidad de los síntomas del grado II y no puede seguir con la actividad que realiza en el momento.
  • Grado IV: síntomas incapacitantes, emesis activa, postración, cefalea, compromiso del estado de conciencia, desorientación; detiene cualquier actividad, se busca asistencia médica.18

Tratamiento

La prevención de la ocurrencia de Cinetosis es más eficaz que el tratamiento de los síntomas después de haber ocurrido. Por lo tanto, los afectados deben aprender a identificar situaciones que pueden conducir a la aparición de los mismos y ser capaces de iniciar estrategias conductuales para prevenir o minimizar los síntomas.22

Debido a que los pilotos de aviones de guerra se someten a diversos estímulos y no pueden evitar ni elegir las mejores condiciones para volar es necesario llevar a cabo una serie de conductas preventivas y entrenamiento para reducir la posibilidad de aparición de esta entidad.

Existen una serie de medidas para prevenir su aparición:

  • Conforme nuestro cerebro va integrando las distintas sensaciones que provoca el vuelo, y asimila como "normales" las posibles discordancias sensoriales que conlleva, mejora el umbral de tolerancia. El entrenamiento también trae consigo una mejora de la coordinación del piloto en el manejo de la aeronave: volar nivelado disminuye notablemente las discordancias a las que este está sometido.19
  • Adaptación. Es la más potente medida preventiva/terapéutica. Se debe tener un estímulo permanente, regular y repetitivo para desencadenar la adquisición y mantenimiento de adaptación protectora ante el estímulo del movimiento. Hay diferencias entre la susceptibilidad y el rango de adaptación. Teniendo en cuenta la exposición y la intensidad del estímulo, lo que genera memoria del evento que origina las medidas adaptativas.2-18

Una larga serie de experimentos pioneros en la sala de rotación lenta de Pensacola (EE. UU.), demostró que es posible desensibilizar a los individuos haciéndolos hacer movimientos de la cabeza a velocidades de rotación muy bajas, por ejemplo, 1 rpm, y luego movimientos de cabeza adicionales a velocidades progresivamente más altas. Con este paradigma, es posible adaptar a las personas a velocidades de rotación de 25 rpm, o mayores, sin provocar ningún síntoma de mareo por movimiento. Como consecuencia de esta exposición, se reduce la constante de tiempo del almacenamiento de la velocidad del canal. La sensibilidad por movimiento disminuye también frente a la exposición de otras formas de estimulación provocativa.21  

Mientras que "adaptación" significa una respuesta disminuida después de la estimulación continua de un sistema receptor, la reducción de la actividad neuronal después de la estimulación repetida se llama "habituación".

La adaptación es normalmente muy específica a las condiciones particulares del estímulo bajo el cual fue adquirida, motivo por el cual hay que tener en cuenta la posibilidad de aparición de síntomas al cambiar de aeronave.

Un estímulo con un inicio gradual genera menos síntomas y permite una adaptación más rápida que un estímulo con un inicio brusco.17  

Se encuentran equipos de entrenamiento vestibular como el GAT II (General Aviation Trainer), Gyroflight, Vertífugo y el sillón de Barany.18

  • Factores relacionados con la aeronave. Ergonomía.Un papel importante representa el control de los movimientos del piloto durante el vuelo ya que los movimientos de cabeza incrementan la sensación de mareo, por lo que se disminuye el conflicto intersensorial si se permanece sentado y con esta fija apoyada en el respaldo del asiento. Esto manifiesta la importancia de la estabilidad postural del piloto con buen soporte de la cabeza y del cuello a la silla. Los movimientos bruscos durante los virajes, en particular hacia abajo y un lado, puede desencadenar una crisis vertiginosa (efecto coriolis).2-3

Otros son los factores ambientales como: calor, olores indeseables, presión y descompresión que exacerban la aparición de la enfermedad del movimiento.

  • Hábitos. Higiene alimenticia y de descanso: Para disminuir las náuseas y el malestar gástrico es recomendable evitar comidas copiosas antes de volar y comenzar el viaje en ayunas (se debe tomar una comida poco abundante, una hora antes del vuelo).2
    Dormir tiene una influencia positiva en los síntomas del mareo debido a que dormir reduce la excitabilidad del sistema vestibular y minimiza así el conflicto sensorial

Alcohol: Debido a que el alcohol provoca una supresión visual perturbada de los movimientos oculares evocados vestibularmente, es útil no beber alcohol para evitar los síntomas.

Tabaco: La tolerancia al mareo por movimiento es favorecida por la privación de fumar a corto plazo.17

Evitar situaciones de estrés: Preparar correctamente los vuelos (ajustar adecuadamente el asiento y los arneses), conocer la meteorología que espera y seguir los procedimientos recomendados, son algunas de las medidas que ayudan a controlar este factor.19

Terapia psicológica: Los factores psicológicos que predisponen a la cinetosis, la ansiedad y el temor al vuelo fundamentalmente, pueden requerir tratamiento especializado.

Se han sido investigadas terapias psicológicas. La retroalimentación hace poco para reducir los síntomas o aumentar la tolerancia al movimiento. El entrenamiento cognitivo-conductual puede ayudar a construir cierta tolerancia a los estimulantes provocativos y a reducir la necesidad de medicación.23

Cuando aparecen los primeros síntomas de la Cinetosis (en general sensación de frío/calor, sudoración y molestias estomacales), las siguientes medidas pueden ayudar a evitar la progresión de los síntomas:

  • Respirar despacio y profundamente (unas 8 respiraciones por minuto). En esta técnica se coge aire durante cuatro segundos y se espira durante cuatro segundos.
  • Evitar movimientos bruscos de la cabeza y maniobras forzadas de la aeronave (virajes de poco radio)
  • Fijar la atención en los instrumentos.19

 

Tratamiento farmacológico.

Existen medicamentos para tratar la cinetosis, pero estos fármacos afectan negativamente a la capacidad del piloto para el manejo de la aeronave ya que todos tienen efectos secundarios como sedación, depresión del sistema nervioso central, boca seca y/o visión borrosa. Por lo cual están contraindicados para la actividad aeronáutica. La acetilcolina, la noradrenalina y la histamina, tienen especial importancia en el proceso neural de la cinetosis, por lo que los agentes anticolinérgicos como la escopolamina, los simpaticomiméticos y los antihistamínicos son utilizados para su prevención.2

La escopolamina (N-butilbromuro), también conocida como l-hioscina, es un antimuscarínico terciario de origen natural. Es uno de los principales alcaloides activos que se encuentran en las hojas de la belladona. La escopolamina previene el mareo por modificación de las reservas neuronales para reducir la señal de desajuste neural y facilitando los procesos de adaptación / habituación.17

Los antihistamínicos bloquean los receptores H1 eméticos para prevenir el mareo por movimiento. El dimenhidrinato a dosis bajas, la ciclizina, la meclozina y la prometazina son los agentes antihistamínicos más comúnmente utilizados para el tratamiento activo de la Cinetosis.

 

Bibliografia.